50 años de Agustinas Misioneras en Argentina

AGUSTINAS MISIONERAS 1967 HASTA EL AÑO 2017

ORACIÓN DE LA MAÑANA    ORACIÓN DE LA TARDE

Las Hnas Agustinas Misioneras, llegamos a Buenos Aires el día 05 de marzo del año 1967, a pedido de nuestros hermanos Agustinos y de algunos laicos que nos conocían, entre ellos la familia González Collazo que en la llegada de nuestras Hnas, María Jesús Pérez, Ignacio Berjón y Ana Pastrana las acogieron con mucho cariño y las ayudaron en todo, vivieron un año en una casa enfrente de la casa de nuestros Hermanos, Agustinos allí comían con ellos,  no tenían ninguna actividad específica, así pasaron un año completo. En el mes de noviembre de ese mismo año, se incorporó la Hna. Ana María Astorga.

Comenzaron a buscar donde desplegar la misión y encontraron en la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires,  un hogar de niños abandonados, eran 100 entre niños y niñas, lo guiaba una laica, había muchos empleados.

El 05 de marzo de 1968, llegaron seis hermanas más, Esperanza Fernández, Ángeles Rubio, Dolores Uzquiano, Teresa Heras, Adela Álvarez y Mercedes Rojo, de este grupo algunas llegaron con el destino del Pozo del Tigre, ésta misión no se pudo concretar por grandes dificultades, eso nos obligó a quedarnos todas en el Hogar Riglos, nosotras nos  dedicamos a atender a los niños, cada una nos ocupábamos de un grupo de niñas y niños,  Cumplíamos esa misión y aprovechamos para estudiar y prepararnos para lo que pudiera venir.

Pasamos dos años en el Hogar con la tarea de los niños/as, Pero veíamos, que nuestra tarea no la podíamos realizar como tarea pastoral y misionera ya que como decía eran 100 niños y 99 empleados, mucho cacique y poco indio, es por eso que reflexionándolo mucho decidimos dedicarnos a lo que es nuestro carisma, la educación de niños y niñas, buscamos poder tener un colegio propio, lo conversamos con el Cardenal Juan Carlos Aramburu de ese tiempo y nos ofreció dos colegios, uno en Palermo zona de alta sociedad y el otro en el Barrio Mataderos donde eran de bajos recursos economicos, al unísono todas dijimos que Mataderos siguiendo nuestro carisma de trabajar con los más necesitados. Es así como abrimos las puertas de nuestro colegio en marzo del año 1970 al que le pusimos como nombre Madre del Buen Consejo.  Hicimos la inauguración el día 26 de abril, fiesta de la Madre del Buen Consejo, vino a celebrar la eucaristía el Cardenal Juan Carlos Aramburu una fiesta muy significativa, con la banda de música de la Escuela de la Mecánica de la Armada. Nos acompañaron nuestros Hermanos Agustinos, autoridades de Educación y del barrio.

El primer año llegamos a tener 80 alumnos, era como una familia, como todas las tareas las teníamos que realizar las Hnas, las familias nos ayudaban en la limpieza de los viernes en el baldeo, teníamos  mucha ayuda a todos los niveles.

Luego llegaron los problemas con la Congregación a las que compramos el colegio, Hnas. Del Divino Maestro, que fueron asesoradas por peritos que nos tenían que pedir más del doble de lo que había sido concretado, en ese entonces eran cuarenta y cinco millones (que no teníamos), para nosotras era imposible poder pagar lo convenido con mayor razón para no poder pagar lo que nos pedían después. En todo momento nos ayudó a todos los niveles la Congregación, económicamente nos mandaban la plata poco a poco para poder pagar. Como se nos complicó, lo llevamos a juicio a Roma, allí el P. Rojo, Agustino que trabajaba en ese campo, logramos ganar con su gran ayuda  el juicio. Dios nos acompañó en todo momento, porque fueron tiempos muy dolorosos. Toda fundación tiene sus penas y alegrías.

Fuimos bendecidas con una nueva fundación también a pedido de nuestros hermanos Agustinos para ir a Cafayate, nuestros hermanos hacía poco también habían abierto la misión en la Prelatura y vieron la necesidad de la presencia de religiosas como para completar la tarea pastoral y misionera. Nuestras superioras vieron conveniente abrir esa misión y es así que el día 3 de Abril de 1972 llegaron las primeras Agustinas Misioneras. Hnas Teresa Heras,  Carmen Manzanal y Soledad González. Más tarde llegó la Hna. Esther Diez, después,  Goyita Barrientos, Conchita Román y Hortensia Jano.

El 28 de abril de 1972 se inaugura la casa de las Agustinas en Cafayate  por Monseñor Diego Gutiérrez Pedraza, primer Obispo de la Prelatura.

Siguiendo con las fundaciones. Viendo la necesidad de tener una casa de formación, compramos una  en la Calle Remedios con San Pedrito  en el barrio Flores, en el año 1981 entraron tres jóvenes. Las Hnas. Encargadas de la formación en ese momento fueron, Ester Muñoz, Ana María Rodríguez y Mercedes Rojo. Posteriormente se construyó la nueva casa de formación en la calle Montiel 3029 barrio Mataderos que actualmente continúa.

Viendo la necesidad de tener otra comunidad en la Prelatura, se abre una nueva comunidad en Sta. María de Catamarca.

Nuestra presencia en Sta. María está desde el 22 de Febrero del año 1985, las primeras hermanas fueron Esther Díez, Goyita Barrientos, Mercedes Rojo, Silvia Zambrano y Elizabeth Pastor. Siguiendo el mismo carisma de educación y promoción en los lugares necesitados. Abrimos un Albergue estudiantil San Agustín donde acompañábamos y seguimos acompañando  a 20 adolescentes  de lugares apartados del pueblo  que no tienen oportunidad de estudiar secundaria ni hacer ninguna carrera. Nos colaboró y sigue colaborando los católicos de Alemania que viendo la obra, sintieron la necesidad de ayudarnos en tan gran misión. Y como todo ser humano  y para ganar nuestro sustento trabajamos en la escuela, en el hospital y colaboramos  en las necesidades de nuestra Parroquia Ntra. Sra. De la Candelaria con todas sus capillas y la Parroquia San José con la Catequesis, atención a los jóvenes, llevar la Comunión a los enfermos, lo  atendían  nuestros hermanos los Padres Agustinos que nos acogieron y nos siguen acogiendo como verdaderos hermanos.

Han pasado varias hermanas en el transcurso de todos estos años. Actualmente estamos las Hnas. Tole, Dorita, Ximena y Mercedes.

Hace unos años viendo la necesidad de acoger más niñas se levantó un piso más y en estos momentos hay capacidad para 30 jóvenes, ello demanda mucha dedicación, pero gracias a Dios vemos como se van promocionando y en toda la trayectoria ya hay muchas profesionales, amas de casa que siguen valorando la formación que recibieron en nuestra casa, personas honestas, sacrificadas y confiables. Damos gracias a Dios por ello.

Otra de las misiones que desde el 2010  es realizada por una hermana pero que es asumida por la comunidad y Congregación es la RED PARA LA PROMOCION DE LA VIDA AQUÍ Y AHORA A TU LADO, la prevención del suicidio y violencia, trabajando con muchos organismos que juntos forman la RED. Es la Hna. Tole quien actualmente coordina  los proyectos que se realizan en los valles en conjunto con UNICEF.

Sentimos y damos gracias a Dios porque nuestro carisma se extiende de acuerdo a las necesidades de los tiempos que nos toca vivir.

Siguiendo con las fundaciones: En el año 1986, se abre una comunidad a pedido de nuestros Hnos Agustinos, existían vocaciones en ese lugar, ya una joven había entrado al noviciado  Any Reyes y había varias más que luego entraron a la casa de formación. Se trabajó en la pastoral de las poblaciones que eran de alto riesgo, también en las necesidades de la Parroquia. El lugar era en  San Pedro de la Paz ( Concepción ) Chile, llegaron las Hnas. Conchita Román y Ana Pastrana, se albergaban en una casa que tienen los Padres Agustino hasta que edificaron la casa que sería para las Hnas. Después llegó la Hna Victorina Muñoz y Dorita Román, pasaron varias hermanas por esa comunidad hasta que lamentablemente se cerró por escasez de vocaciones y algunas situaciones más que era necesario dejar ese campo por más que en la misión se sentían muy comprometidas, por supuesto con mucho dolor se dejó. Damos gracias a Dios porque se dejó una semilla del Reino en la gente que aún siguen recordando a las Hnas con mucho cariño, Dios no abandona a sus hijos. Les tocó cerrar esta casa a las Hnas Lourdes Rodríguez, Teresa Heras y Ana María Rodríguez.

En el año 1990 se ve necesario abrir una nueva casa en Santiago de Chile para poder acompañar a la comunidad de Concepción, esta comunidad se ubicó en la población de Macúl, alquilando una casita hasta poder tener la nuestra, uno de los objetivos era para que las profesas jóvenes pudieran estudiar teología, participar en CONFERRE, se trabajó apoyando a en la Parroquia Sto. Tomás Moro, el párroco es diocesano, con 8 capillas que cada una de ella es como si fuese una parroquia con 80.000 habitantes, se trabajó en todas las pastorales, siendo asesoras de algunas capillas. Para poder solventarse se trabajó en el Colegio San Agustín, se comenzó trabajando una Hna. y más tarde dos. Lamentablemente otra misión que se cerró con mucho dolor, dejando una comunidad de laicos agustinos, todas las pastorales y comunidades de base, hemos tenido que dejar ese país  sin presencia de Hnas Agustinas para apoyar las comunidades de la Prelatura. Pedimos al Dios que siga llamando a jóvenes a ser Agustinas Misioneras. Les tocó asumir ese cierre a las Hnas  Teresa Heras, Concepción Antolín y Mercedes Rojo. Las que vivimos los cierres de estas misiones es como muertes, sin ser extremistas, pero es así. El Señor nos ayude a ser instrumentos en sus manos donde nos toque realizar la misión.

Seguimos con otra fundación en el año 1998 en Molinos provincia de Salta dentro de la Prelatura, las primeras Hnas creo que fueron: Esther Díez, Soledad Gonzáles y Concepción Antolín, siempre pedidas por nuestros Hnos Agustinos para atender un Albergue de 30 niñas para que pudieran estudiar, además colaborar con los Padres en la pastoral del pueblo y de los poblados, las distancias son muy grandes y muy distantes un poblado de otro. Tenemos la dicha de tener una Hna. que vivió en el albergue y se formó con las Hnas. Ella es Soledad Suarez, pedimos al dueño de la vid que siga enviando más jóvenes a compartir nuestro carisma, vida y misión.

Mercedes ROJO DOCE