Cuaresma

SIGNOS Y SÍMBOLOS DE LA CUARESMA

Cenizas

Cenizas

Quiere ser el reconocimiento de nuestra condición humana, tan limitada y corruptible. Quiere ser un toque de atención a nuestro orgullo y autosuficiencia. Pero es, sobre todo, una llamada a poner el fundamento de nuestra existencia, no en nosotros mismos, sino en Cristo Salvador, el que puede librarnos de la corrupción y la muerte. Cristo es medicina de inmortalidad. Por eso, al imponer la ceniza, se dice: “Conviértete y Cree en el Evangelio”.

Limosna

Limosna

La limosna es fruto de la misericordia. Todo caminar hacia Cristo implica un caminar hacia el hermano, especialmente el más necesitado. Si nadie “puede ser feliz a solas”, incluso nadie puede ser cristiano a solas. Cristiano es el que abre la mano para compartir, el que tiende su mano para ayudar, el que ofrece su mano para servir.

Cruz

Cruz

El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. (Lc 9, 23).  Símbolo predilecto para representar a Cristo y su misterio de salvación. Símbolo de la nueva alianza realizada en la Pascua de Jesús. Ilumina nuestra vida. Nos da esperanza. Nos enseña el camino. Nos asegura la victoria de Cristo. Nos compromete a seguir el mismo estilo de vida de Jesús para llegar a la nueva existencia del resucitado.

Ayuno

Ayuno

Como signo de austeridad. Se pide algún rigor en la comida y abstenerse de carne en ciertos días. Antes, el no comer carne podía suponer bastante sacrificio. Pero no importa la materialidad, sino el espíritu. La austeridad nos hace más libres y más solidarios. No importaría comer un poco más o un poco menos, importa el superar los vicios y apegos y el ofrecer el fruto de tu ayuno a los hambrientos del mundo.

Lecturas Dominicales en tiempo de Cauresma

La Cuaresma

Este tiempo litúrgico llama a la conversión para preparar la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirse de los pecados y cambiar para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual. En la Cuaresma, Cristo invita a cambiar de vida. La Iglesia invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. También para vivir una serie de actitudes cristianas que ayudan a parecerse más a Jesucristo. Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, se busca desterrar del corazón el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen al amor a Dios y a los hermanos. También se aprende a conocer y apreciar la Cruz de Jesús.
Este año, en el tiempo de cuaresma quisiera simplemente invitarlos a vivir con hondura y plenitud este tiempo que el Señor nos regala, un año dedicado hacia una “nueva cultura vocacional”. Reconocimiento, discernimiento y compromiso. Tres palabras para vivir un tiempo de renovación interior en la cuaresma y todo un año Vocacional.

Reconocimiento

En este año vamos a iniciar el “Año Vocacional” (19 de marzo). Pongamos nuestra atención para ver con qué nos quiere sorprender Dios. Tratemos de profundizar el silencio, la oración, la escucha,  para descubrir lo que Dios quiere de nosotros. Ayudemos a generar en nuestra comunidad, en nuestras familias y en cada uno de nosotros este clima y buena predisposición para una “nueva cultura vocacional” en la que sea capaz de leer con coraje la realidad, con sus luchas y resistencias, reconociendo los signos de generosidad y la belleza del corazón humano”. Toda conversión auténtica comienza con el reconocimiento de la posición en la que estamos ante Dios.

Discernimiento

También la cuaresma es tiempo especial de discernimiento, que este año sea un modo concreto de “ver” el querer de Dios en nuestras vidas. Se trata de una ocasión para entender  que en el mundo en que estoy „Soy una misión‟, y no simplemente,  que “tengo una misión”, y asi poder confrontar nuestra realidad con el proyecto de Dios, para analizar hondamente de qué cosas tenemos que despojarnos, que cosas tenemos que cambiar, para llegar mejor con la Buena Noticia de Jesús a las diferentes realidades que nos toca vivir en nuestro tiempo.

Compromiso

No descuidemos el aspecto práctico y concreto de la conversión. Uno de los grandes riesgos en la vida cristiana es vivir la fe sin un compromiso concreto, sin una proyección social de la buena noticia que recibimos. “Ser una misión permanente requiere valentía, audacia, fantasía, voluntad de andar con los otros, de ir más allá”, la cual manifiesta de un modo muy simple y efectivo nuestro camino penitencial. No hay conversión auténtica sin una salida sincera hacia el otro.
Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma es el tiempo propicio para renovarse en el encuentro con Cristo vivo en su Palabra, en los sacramentos y en el prójimo. Animo a todos los fieles a que cada día manifestemos esta renovación espiritual por nuestra cercanía hacia Él y la práctica de acciones que nos vuelven a Dios y nos reconcilian con los nuestros

VÍA CRUCIS SIEGER FÖDER

Jesús es condenado a muerte

Jesús carga la cruz sobre los hombros

Jesús cae por primera vez

Jesús se encuentra con su madre

Simón de Cirene ayuda a Jesús a llevar la cruz

Verónica limpia el rostro de Jesús

Jesús cae por segunda vez

Jesús se encuentra con las mujeres

Jesús cae por tercera vez

Jesús es despojado de su ropa

Jesús es clavado en la cruz

Jesús muere en la cruz

Jesús es bajado de la cruz

El cadáver de Jesús es colocado en la tumba